
(Cuento)
Así eres, así te quiero
El oso trabajador todas las mañanas muy temprano sale a su trabajo, se levantaba muy contento y con una sonrisa dibujada en su rostro abrasa a la osita más linda del bosque. Después de unos besitos con sabor a miel, ella se va a la cocina y enciende el fogón para prepararle unos deliciosos panqueques y con mucha miel, no falta la leche fresca, café calientito, una mesa limpia para que el oso de la casa desayune y se valla muy contento a trabajar. Al salir de la ducha, su ropa esta sobre la cama, los zapatos bien lustrados, la corbata combina perfectamente con todo el conjunto. Al bajar el oso del segundo piso la osita terminaba de meter un pastel en el horno que será el postre para el almuerzo. Él siempre se pregunta ¿Cómo tiene tiempo para todo? Luego de desayunar se sienta en el sofá para ponerse bien los zapatos de charol que compró en Carrion con un valor alto porque son finos pero olvidó el precio ya que los hace chancletas, se para en ellos de tal forma que ya están aplastados de la parte de atrás. La osita dirige su mirada hacia aquellos infortunados zapatos, se pone la mano sobre la boca y lanza una pequeña sonrisa jijiji se abrazan y se dan un tierno besito de “hasta pronto”. Y como ella conoce a su osito trabajador dice en su mente: Mi osito es tan lindo aunque algo desordenado, iré a recoger las toallas que dejo en el suelo después de su baño ahhh así eres, así te quiero osito.
Nilsa Flores.
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